Estrellas a la luz de la Luna

estrellas a la luz de la luna, angoares

Ayer hice propósito de no volver a ver nunca más una película de terror. Con la intención de fotografiar una lluvia de estrellas, me interné en la completa oscuridad del bosque de Angoares, con la única luz de mi farolillo led de las acampadas.

A la luz de la Luna llena, caminé con paso decidido por el puente sobre el río Tea, deteniéndome justo enmedio para plantar el trípode y sobre él mi cámara apuntando a las estrellas. Mientras conectaba el disparador remoto y programaba el intervalómetro, los siniestros murciélagos revoloteaban constantemente a mi alrededor.

Imaginaos el cuadro: yo en medio de un puente de un metro de ancho, sin barandilla, en plena noche, en el corazón de un bosque inhóspito y plagado de alimañas. Entonces me empezaron a asaltar unos pensamientos que ni ahora me atrevo a repetir. Solo os diré que no dejaba de mirar a ambos lados del puente y prestar atención a cualquier sonido, crujido o aullido, ruído de pasos o soplo de aliento que cualquiera de mis sentidos alcanzase a percibir.

Mi temple aguantó exactamente tres tomas de quince minutos, una de veinte y dos de diez. Mientras, jugaba con la cámara pequeña. Ni me atreví con el iPad, pensé que me presentaría indefenso en caso de cualquier aparición.

Afortunado fui de contemplar unas cuantas estrellas fugaces. Por supuesto pensé en otros tantos deseos, y aunque ninguno se cumpla, hoy ya me considero dichoso de poder contaros esta breve y terrorífica historia, además de mostraros unas pocas fotos de estrellas a la luz de la Luna.

Epílogo: Tras recoger pausado pero nervioso, apuré el paso hacia el coche a la luz de mi candil. Rápidamente bloqueé las puertas y arranqué sin siquiera ajustarme el cinturón. Al llegar a casa le narré la experiencia a mi chica, y entre risas y bromas, una hora después ya lo había superado y descansaba sobre mi almohada. Eulogio, para la próxima ¡vienes conmigo!.

Técnica: Réflex digital. Trípode. Disparador remoto con intervalómetro. Modo manual y tiempo de exposición en posición B (Bulb). Muy importante alejarse de cualquier fuente de luz que contamine el campo de visión o el cielo nocturno.

Datos EXIF e histograma RGB estrellas-a-la-luz-de-la-luna-angoares.jpg
  • Cámara Canon EOS 50D
  • Fecha 2011:10:08 22:24:23
  • Programa M
  • Focal 17mm
  • Apertura f/9.0
  • Exposición 902/1 · 902.000s
  • ISO 400
  • Exposición Manual
  • Balance de blancos Manual
  • Medición Matricial
  • Espacio de color sRGB
  • Software de revelado Aperture 3.1.3
  • Dimensiones 1024*683 pixels
  • Peso 0.21MB
  • © Copyright: www.jmarior.net
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6 thoughts on “Estrellas a la luz de la Luna

  1. Mientras leía tu relato, te imaginaba allí, en la oscuridad mientras te acechaban miles de ruidos. Conozco el lugar y tengo que decir que es un poco siniestro en plena oscuridad, la verdad, yo no me quedaría allí sola, en plena noche, ni loca, ja, ja.
    Estoy de acuerdo contigo Mario, la próxima vez que te acompañe tu «compi» Eulogio, seguro que lo echaste en falta muchísimo.
    Enfin, gracias a tu «bravura» nos has obsequiado con una bonita foto de las estrellas. Otra aventura para poder contar.

  2. No quiero ni imaginarme por un momento el miedo tan horroroso de estar solo en ese lugar tan oscuro y tan tetrico. Espero que aunque te hay salido bien no vuelvas nunca a hacerlo tu solo, es demasiado peligroso, te lo digo completamente en serio, Eulogio te acompañará encantado y si no llamas a tu cuñado que para esas cosas hubiera ido a la aventura.

    El resultado es estupendo pero leer tu relato nos pone los pelos de punta, no hay duda el riesgo te gusta y las fotos estan ahi asi que objetivo cumplido.
    Eres todo un valiente, aun recuerdo cuando fuimos los cuatro con los niños y no llegamos ni al rio, !MADRE MIA QUE MIEDO DABA¡

  3. Si algo mantuvo alejada mi mente de pensamientos tenebrosos fue pensar en todas las veces que crucé ese puente de día con todos vosotros, eso y concentrarme en las fotos. Desde luego que no volveré solo, para eso no va a hacer falta que insistais.

  4. Para la próxima cuenta conmigo. ir solo al monte no es muy bueno, y menos de noche… yo ya tuve un par de avisos, y no me quedaron ganas de repetir.

    Resbalar en un mal sitio o cualquier chorrada que acompañado queda en nada, si vas solo te puede salir caro.