Hojas y árboles

otoño, hojas y árboles 4

Estamos en otoño. Es tiempo de fotografiar hojas y árboles.

Llevaba unos días pasando por ahí. Cada vez las hojas estaban más amarillas, las ramas más desangeladas, los árboles más desnudos. Por fin paré el coche en la cuneta y me entretuve con las fotos. En el carril opuesto se detuvo la guardia civil y me increpó:
– ¡Eh! ¿Qué hace usted ahí? ¡Circule!.

Subí al coche y me fui. Con mis fotos.

Datos EXIF e histograma RGB otono-hojas-y-arboles-4.jpg
  • Cámara Canon PowerShot D10
  • Fecha 2011:11:01 19:54:14
  • Focal 6.2mm
  • Apertura f/2.8
  • Exposición 1/200 · 0.005s
  • ISO 80
  • Exposición Automática
  • Balance de blancos Manual
  • Medición Puntual
  • Espacio de color sRGB
  • Software de revelado Aperture 3.2.1
  • Dimensiones 1024*768 pixels
  • Peso 0.52MB
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4 thoughts on “Hojas y árboles

  1. Muy buena la historia de hoy… La verdad es que cada día te «juegas la vida» por defender tu blog: que si fotos en sitios prohibidos, que si paras en la cuneta para sacar unas fotos, que si te tiras en la carretera para obtener una perspectiva diferente… Esto de ser fotógrafo tiene su riesgo, je, je. Tus seguidores te lo agradecemos.

    • Bueno, no suelo ser imprudente. El coche estaba en una cuneta de tres metros de ancho ebn la parte interior de una curva y yo bien a salvo en el el jardin. Pero claro, la benemérita está para poner multas y tocar la moral a cualquiera que se ponga a su alcance. Yo les entiendo, es su trabajo.

  2. Mario,echaba de menos unas fotos del otoño y hoy te has lucido,me gustan mucho y como dice Nuria te lo curras un monton.
    Andate con ojo que estos de la guardia civil te pueden dar algun susto.

    • María, no soy fotógrafo de guerra y tampoco corro con riesgos innecesarios, pero desde que comencé el fotolog no dejo de ceder al impulso de pararme sea donde sea a fotografiar lo que acabo de ver. Y es delicioso, porque no dejo para otro día lo que puedo hacer en ese mismo momento.

      Entonces el tiempo se para, y me concentro en aquello que se me ocurrió fotografiar. Y cuando termino salgo de mi trance y me queda una sonrisa. La de satisfacción de haber conseguido una o dos fotos que merezca la pena publicar.

      Otro día te cuento la historia del árbol del ahorcado y lo entenderás.