Hay librerías que ejercen una atracción irresistible sobre todo amante de los libros que se asome a su escaparate.
Hace unos años encontré la librería Aenea mientras caminaba sin rumbo por las calles de Santiago de Compostela. Pero sin rumbo no quiere decir sin destino. Primero miré detenidamente los volúmenes del escaparate, luego atisbé al interior. Una vez dentro, supe que no saldría de allí sin uno de aquellos libros bajo el brazo.
Las estanterías de este pequeño santuario del lector están tapizadas de sueños impresos y deliciosamente ilustrados, aptos para niños y mayores. Hay tantos libros preciosos que no sé cual elegir. Bueno no, sí que lo sé ¡creo que los quiero todos!.
Desde entonces, mi biblioteca, la de Paupau y ahora la del pequeño Nicolás ya cuentan con preciosos cuentos que todas las noches nos proyectan sobre aventuras fantásticas repletas de personajes. Por ahora Jack Tickle, Helen Cooper y Béatrice Rodríguez son nuestros autores favoritos, pero ya habrá tiempo de redescubrir a Poe o Stevenson.
Visitad la Librería Aenea, aunque es mucho más recomendable ir en persona a Santiago y curiosear uno mismo sus maravillosos libros.


- Cámara Canon EOS 50D
- Fecha 2011:06:15 17:38:25
- Programa P
- Focal 50mm
- Apertura f/1.4
- Exposición 1/60 · 0.017s
- ISO 500
- Exposición Automática
- Balance de blancos Manual
- Medición Matricial
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*682 pixels
- Peso 0.18MB




Yo he descubierto este mundo un poco mas tarde ,pero te doy las gracias porque Paula tiene siempre desde muy pequeña un monton de libros en su estanteria.Su padrino nunca se olvida de regalar un libro y es de justicia nonbrarlo.
Lo de los libros y yo es una historia de atracción irremediable. Me lo han dado todo. Corroboro totalmente eso de que todo está en los libros.