
La semana pasada estuve de viaje en Puerto Real (Cádiz) y mientras esperaba el taxi que me llevaría al aeropuerto de Jerez de la Frontera un perro se sentó frente a mi y me miró con cara simpática e interrogativa como diciendo: – Quédate en Puerto Real hombre, se está tan bien aquí. Y era verdad: una buena temperatura, el solcito me daba en la cara y apetecía irse a la playa.
Pero me limité a abrir la mochila, cogí la cámara, apunté y el can se entregó totalmente como veis en la foto. Desde luego reconozco que tengo mucha imaginación, y lo más seguro es que le caí simpático por el pestazo a comida que traía de la Venta en la que comí.


- Cámara Canon PowerShot G7
- Fecha 2008:09:19 16:05:54
- Focal 12.733mm
- Apertura f/3.2
- Exposición 1/400 · 0.003s
- ISO 79
- Exposición Manual
- Balance de blancos Automático
- Medición Ponderada al centro
- Espacio de color sRGB
- Dimensiones 640*480 pixels
- Peso 0.16MB

está me recuerda a mi gran amigo max siempre con ganas de juerga
¿Max también se te abre de patas?
mucho y le huele la entrepierna es un semental
¡ja! Pobre Max, seguro que está más salido que un toro en celo. Prueba a darle bromuro o comprarle un ‘hocico con nariz’