Ser gaviota tiene que ser un trabajo muy duro: de día y de noche a la intemperie. Haga frío, calor, viento, niebla, lluvia, luna o sol.
Comer lo que pilles en el mar, en la playa, el mercado, un barco de pesca, el basurero o en la bolsa de un turista. Sin duda habrá unos días mejores que otros.
Quizás ser una gaviota vigilante tenga sus ventajas. Al menos serás la primera en saber cuando sacan las sobras del restaurante y llevarte el mejor bocado.


- Cámara Canon PowerShot G7
- Fecha 2010:07:28 20:17:00
- Focal 44.4mm
- Apertura f/6.3
- Exposición 1/800 · 0.001s
- ISO 80
- Exposición Manual
- Balance de blancos Manual
- Medición Ponderada al centro
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*683 pixels
- Peso 0.23MB

Me parece una foto ideal con gaviota incluida,no son santo de mi devocion pero hasta me ha enternecido la vida de la gaviota,en fin sera que las pobres tambien tienen su corazonzito.
No hay vida fácil para nadie, pero si las gaviotas no te caen bien, tampoco cambies de opinión por este post.