Muchas veces me pregunto qué clase de educación cívica recibe un niño cuando se le permite capturar, torturar y matar a los pequeños seres vivos del ecosistema de la playa.
Cangrejos, estrellas de mar, caramuxos, lapas, camarones y pulgas de mar son víctimas indefensas a manos de niños furtivos y padres irresponsables. Las presas se muestran como meritorios vergonzosos botines de pesca. Finalmente los indefensos bichos acaban mutilados, cocidos al sol, aplastados o abandonados moribundos en la arena.
No os podeis imaginar lo que me indigna la aptitud de los padres que mantienen una expresión de inocencia e impunidad . Me dan ganas de arrebatarle al niño el cubo y devolver su contenido al mar sin mediar palabra.
Me pregunto si el vigía casual que se ve al fondo de la foto estaba pensando lo mismo que yo o simplemente estaba deslumbrado por el paisaje.


- Cámara Canon PowerShot G7
- Fecha 2010:07:27 19:50:18
- Focal 16.822mm
- Apertura f/6.3
- Exposición 1/640 · 0.002s
- ISO 80
- Exposición Manual
- Balance de blancos Manual
- Medición Ponderada al centro
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*768 pixels
- Peso 0.24MB



La foto es preciosa y lo que dices una realidad,cuantos padres no actuamos como devieramos,mereceriamos una bronca en el momento y avergonzarnos por ello,entre todos tenemos que luchar por conservar esa magia que tiene la playa y que tanto nos gusta disfrutarla.
Cuando mi padre iba a la playa había bichos en el mar que no hay ahora. Cuando mi hijo vaya a la playa será una anécdota ver algo vivo en la playa.