T2 · Fotos diarias · Temporada II

Compramos Oro

Hace unos días encontré en mi parabrisas un anuncio que rezaba tentador Compramos Oro, joyas, oro usado, deteriorado, joyas en desuso, pasadas de moda, monedas, lingotes, plata…

Me hizo reflexionar. No todos los negocios están en crisis, algunos sacan tajada de las estrecheces ajenas. Por un momento pensé en cuan necesitado tiene que estar alguien para abrir el joyero y empeñar sus más doradas pertenencias. Este mundo es así, las oportunidades de unos están en las desgracias de otros.

He comprobado que toda la cantidad del precioso metal que poseo se reduce a mi discreta alianza de oro blanco. Sin embargo en realidad soy rico, tengo otros tesoros que valen mucho más que el oro.

Datos EXIF e histograma RGB compramos-oro.jpg
  • Cámara Canon EOS 50D
  • Fecha 2010:02:28 12:55:46
  • Programa TV
  • Focal 50mm
  • Apertura f/4.5
  • Exposición 1/100 · 0.010s
  • ISO 100
  • Exposición Automática
  • Balance de blancos Manual
  • Medición Puntual
  • Espacio de color sRGB
  • Software de revelado Aperture
  • Dimensiones 1024*683 pixels
  • Peso 0.20MB
WordPress Exif Summary programado por jmarior

4 thoughts on “Compramos Oro

  1. Así me gusta, hay cosas mucho más importantes que el dinero. Por ejemplo la familia y los amigos, aprovechar tu tiempo libre para estar con ellos y disfrutar de su compañía.

  2. A veces la vida te puede jugar una mala pasada y no tengas mas remedio que deshacerte de algunas joyas que mas que valor economico tienen un valor sentimental.A mi me da pena que se haga negocio con eso,pero hoy dia nos quitamos los ojos unos a otros.

  3. Oro, oro, oro… la palabra en sí ya sugiere codicia, avaricia, egoísmo. Puaj. Me alegro de no tener más que un gramo de oro.

  4. …Pues creo que voy a romper una lanza en favor del oro. Y eso, a pesar de que a mí me gusta muchísimo más -por su color- la plata.

    Hay cosas que, con el paso del tiempo, se quedan trasnochadas. Ahora la gente compra por encima de sus posibilidades muchas cosas pero, sobre todo: ropa y complementos, móviles, coches…

    Pero los artículos «de lujo» más tradicionales siempre han sido los metales y piedras preciosas. Su escasez, brillo y belleza son motivos para que su valor de mercado sea tan alto, pero también hay otros motivos, que tienen que ver con la salud (lo que no sé es si están suficientemente probados o no).

    Dicen que el oro tiene propiedades beneficiosas para la piel humana. Eso es lo que siempre se ha creído, al menos.

    Los bebés, para dormirse, se masajean la oreja, uno de los puntos de acupuntura más importantes y el motivo de que muchas culturas (la nuestra, entre ellas) agujereen las orejas a las niñas: los niños tienen que ser fuertes y enérgicos; las niñas, tranquilas y pacientes.

    Con el paso de los siglos, tener algo de oro pasó a ser distintivo de pertenecer a clases sociales más altas. Y por lo tanto, un motivo de envidia para unos y una manera de definirse para otros. Lo que hoy sería tener un «cochazo» o un móvil de última generación…

    Pasa lo mismo con otro tradicional artículo de lujo: las pieles. ¿Os habéis probado alguna vez un abrigo de piel? Os aseguro que no hay nada más calentito. Y además, es un tejido natural. (…y tan «natural», diréis; lo que quiero decir es que no daña nuestra piel, como la mayoría de los tejidos sintéticos). Pero, en un momento determinado, se convirtió en una feroz industria contra la que se podrían dar tantos argumentos como contra el comercio de esmeraldas, por ejemplo.

    …Con todo, un coche o un móvil MÁS CARO (no necesariamente mejor) que el que tiene mi vecino, no me parece tan importante como estar calentit@ cuando hace frío o proteger mi piel de erupciones…

    Lo que quiero decir es que tenían una base más sólida para ser considerados como tal los artículos de lujo tradicionales que los actuales. E invertir en ellos sigue siendo una garantía: prueba a vender un cochazo seis meses después, verás cuánto te dan… y el móvil «de última generación» ¿en que se convierte pasados tres meses? en una antigualla.

    Buf! Qué rollo he soltado… Bicos

Comments are closed.