No hay nada mejor que darse una ducha antes de irse a dormir.
O al terminar de hacer deporte. O tras un caluroso y pegajoso día de trabajo. O tras recuperarse de mil estornudos. O la ducha al final de la playa para quitarse la salitre y que no te pique la camiseta.
Fría en verano, calentita en invierno. Uno se siente limpio y con ganas de todo. Es como volver a empezar.


- Cámara Canon EOS 50D
- Fecha 2011:01:11 19:28:21
- Programa TV
- Focal 50mm
- Apertura f/1.6
- Exposición 1/60 · 0.017s
- ISO 160
- Exposición Automática
- Balance de blancos Manual
- Medición Matricial
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*683 pixels
- Peso 0.15MB

Me he llevado una sorpresa con este chorro de agua ,original,ingenioso y sorprendente como casi todas tus fotos.
Es verdad que no hay como una buena ducha a cualquier hora del dia para aliviar un monton de carga que se lleva encima es uno de los mejores remedios para relajarse y empezar con la energia renovada.
Buenísima y super relajante, me encanta
Arriesgando cámara.
Una foto genial. No deja de sorprender tu originalidad.
Tanto tiempo de hotel en hotel, de oficina en oficina, de hospital en hospital… Son las fotos que salen.