Hoy fuimos a la playa y nos encontramos con un cangrejo feliz.
Feliz de toparse con un pescador de fotos que lo retrató y lo dejó marchar. El cangrejo fue una buena excusa para que mi CANON G7 saltase rápidamente de la mochila diciendo ‘esta presa es mía’.
Nicolás se quedó encantado de ver semejante criatura marina, algo así como una araña pero de mar. Poco a poco su curiosidad apartó al miedo y lo llegó a tocar. Entonces vino una ola y lo devolvió al mar. Le deseamos mucha suerte, la temporada de bañistas acaba de empezar.
No quiero ni recordar a los terribles niños ‘pescadores’ que nos encontramos el año pasado.


- Cámara Canon PowerShot G7
- Fecha 2011:06:19 18:45:57
- Focal 7.4mm
- Apertura f/8.0
- Exposición 1/250 · 0.004s
- ISO 100
- Exposición Automática
- Balance de blancos Manual
- Medición Matricial
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*768 pixels
- Peso 0.35MB







Las fotos me encantan.Quiero unirme a la defensa de los pobres animalitos que todos los años acaban dentro de los cubos de los niños para jugar y declararme culpable de las veces que tambien he dejado hacerlo para que los niños estuvieran entretenidos.Pido perdon y prometo que pueden verlos e incluso estar con ellos un rato pero despues debemos devolverlos a la playa y a su entorno natural.
María, veo que estás arrepentida. ¿Pero quién va a hacer la comunión tú o Paupau? Como penitencia tienes que comprar seis nécoras en el mercado y devolverlas al mar. Estás perdonada 😉
Jijijiji que gracioso…. tiene actitud amenazante, todo chulito
Para mi que estaba asustadísimo el pobre.
Mario veo que esto de ir tanto a misa esta removiendome la conciencia,gracias por perdonarme ,intentare hacer la penitencia pero un dia de oferta¿vale?estas invitado ja ja ja….