El pequeño Nicolás está enseñándonos muchas cosas. Yo aprendo cada día de él. Hoy os contaré lo que ocurrió ‘El día del helado’.
El domingo pedí un helado al camarero pero nunca pasó por mi lengua. Nicolás le echó el ojo en cuando llegó. Bueno, tenía un ojo en la merienda y otro en el helado. En el helado… ¡no le quitaba el ojo al helado!
Primero lo escondí. Pero eso ya no vale con él. Tuve que abrir el helado y entregáselo sin demora. A cualquier intento por quitárselo el peque gritaba a pleno pulmón – Nooo, ¡es mío! ¡es mío! y todos los clientes del local se volvían y me miraban con ojos de – No le irás a quitar el helado al niño. ¡Serás desalmado!’. Estaba claro que yo había perdido la batalla y por tanto el helado.
Y ahí me quedé. Viendo como el pequelo Nicolás hundía su carita en el helado, al mismo tiempo que comía la merienda. Lo lamía y se relamía. Literalmente comiendo a dos carrillos.
Sólo me quedó desenfundar la cámara para conservar el momento. Tengo al menos veinte retratos que atesoran toda la expresividad que yo nunca habría podido demostrar si me hubiese comido ese helado tan rico.
Así que ahora ya lo sé: nunca pidas un helado delante de tu hijo de dos años, hazme caso… ¡pide dos!. Yo al final fue lo que hice.


- Cámara Canon EOS 50D
- Fecha 2011:03:27 18:31:11
- Programa P
- Focal 50mm
- Apertura f/2.5
- Exposición 1/60 · 0.017s
- ISO 200
- Exposición Automática
- Balance de blancos Automático
- Medición Ponderada al centro
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*683 pixels
- Peso 0.19MB

Conociendo a Nicolás, que es un niño que no hace ascos a la comida y menos ante un dulce, me estoy imaginando la escena y a Nicolás no quitando sus ojos del rico manjar en todo momento.
Estoy de acuerdo con la «moraleja» de la historia: dos mejor que uno, je, je.
Tenías que ver su cara cuando pusieron el helado en la mesa. Era como si le hubiesen venido los recuerdos del verano pasado. Reconoció el helado al instante.
Hay Mario,como se te ocurre pedir solo un helado si Nicolas es igual que tu y tu nunca dices que no a nada.Me encantara ver mas escenas de esa carita ,estoy segura que seran todas fantasticas ya que Nicolas es un niño guapisimo y muy expresivo.Toma nota y no te olvides que cuando se tienen niños comilones hay siempre que pedir doble,acuerdate de Pau Pau.
Era mi primer helado de esta temporada, y no me acordaba que el año pasado al peque ya le rechiflaban los helados. Las otras fotos te las enseño el domingo.
Huyyyyyyy!!!! esto me suena muy mucho; me temo lo peor, porque mi Nico es igual , cuando descubran que existe el churrasco!!!! y me da que será en breve. jajajjaja.
Saludos.
Que disfruten ahora que pueden comer a costa nuestra. Tienen muchas cosas que probar.
abrazo
jmarior