Sin duda el espíritu de la Navidad está en los niños.
Y el de los pillos también. La nata de las tartas fue todo un descubrimiento. El pequeño Nicolás realizó diez impunes visitas a la mesa de los postres antes de que ‘un mayor’ terminase con su festín particular.
Aunque yo todavía sigo haciendo cosas como esta, ya no lo hago con tanta inocencia.


- Cámara Canon EOS 50D
- Fecha 2010:12:24 22:57:39
- Programa P
- Focal 50mm
- Apertura f/1.4
- Exposición 1/60 · 0.017s
- ISO 1000
- Exposición Automática
- Balance de blancos Automático
- Medición Matricial
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*683 pixels
- Peso 0.15MB




Sin querer ponerme muy noña,tengo que reconocer que este niño nos tiene embaucados a todos,la inocencia y la pilleria de Nicolas nos deja estampas como estas,su cara y la de mi hija han sido el mejor regalo de esta Nochebuena,sin duda los niños efectivamente son los autenticos protagonistas.
Es que es pa comérselo, que rico!!!!!!!!!
¿te refieres al pastel?, nooo ya sé que es al peque. gracias. besos.