La mayoría de la gente te dirá que estos días hizo un tiempo de m$%»#¡¿, pero cada día al levantarnos yo le digo al pequeño Nicolás: – Buenos días peque, hace un día precioso de lluvia.
Él me mira interesado y esboza una sonrisa. Es cierto que hace un día precioso de lluvia. No puede ser mejor. Espero que sea tan optimista como yo.
La foto es de la rúa Ferreiros en Vigo a través del parabrisas del coche tomada por supuesto en un día precioso de lluvia.


- Cámara Canon PowerShot G7
- Fecha 2009:05:16 13:22:26
- Focal 7.4mm
- Apertura f/2.8
- Exposición 1/500 · 0.002s
- Exposición Manual
- Balance de blancos Automático
- Medición Matricial
- Espacio de color sRGB
- Dimensiones 640*480 pixels
- Peso 0.04MB

Pues a mi me parece fantástico, me encantan los días de lluvia. También me gustan los de sol Eh? Pero los de lluvia… A todo hay que verle el lado positivo, está bien que se lo inculques a Nico. La foto es muy bonita, es por Bouzas ¿No?
Aprovecho para felicitar al amigo Carballo que está hoy de cumple. Un bico y feliz día.
Me gusta la foto… en parte supongo que por las veces que de pequeño subí y bajé esa calle. Me da pena verla ahora en la foto con el asfalto y las dos líneas amarillas, echo de menos los adoquines. Se ve que bajo los adoquines sólo había arena de playa 🙂
Esa es mi calle, de hecho la foto está sacada justo frente de mi casa. Todavía hay adoquines pero en la foto no se aprecian. Las líneas amarillas es porque ahora no se puede aparcar, y además ¡¡es dirección prohibida hacia arriba!!. El mundo está loco.
Uno de mis mayores logros fue subir esa calle en bici hasta arriba sin poner los pies en el suelo. Después de superar eso ya no se resistió ninguna cuesta más.
Cuando mi madre me vestía con botas de agua, me plantaba en medio del río que bajaba por el centro de la calle los días de intensa lluvia. Me mojaba hasta los calzonzillos. Así que ponerme las katiuskas sólo tenía una consecuencia: me daban vía libre para meterme en los charcos hasta el cuello.
Es la que sube desde la fuente ¿No? Yo jugaba por ahí de pequeña con mis primos y los colegas jijijii De echo aún pasé el sábado pasado para ir a visitar a mis abuelos.
Por cierto, lo de las botas y los charcos molaba muchísimo. Espera a que lo descubran Nico, Iago, Claudia, Gonzalo y todos esos peques que hay por este blog. Van a desquiciar a más de una mamá jua jua jua.
Sí es esa calle, aunque la fuente ya no es fuente.