La primera vez que fui a Madrid -hace algo más de tres lustros- viajé en tren. Un tren Talgo que tardó toda la noche. Finalmente se detuvo en la estación de Madrid Chamartín.
Me asombré de la cantidad de gente anónima que circulaba por los amplios pasillos. Y quedé hipnotizado por los paneles indicadores de salidas y llegadas. Aquello parecía muy grande.
La semana pasada me alojé allí y aproveché para visitar de nuevo los andenes y la estación de Chamartín. Los paneles todavía son los mismos. Hoy todavía el tren de Vigo a Madrid es el mismo Talgo que tarda toda la noche en hacer el viaje. Quizás un día mis ojos verán como el AVE recorra el camino tan solo en unas horas.


- Cámara Canon EOS 50D
- Fecha 2009:11:18 10:32:05
- Programa P
- Focal 50mm
- Apertura f/1.6
- Exposición 1/60 · 0.017s
- ISO 200
- Exposición Automática
- Balance de blancos Automático
- Medición Puntual
- Espacio de color sRGB
- Dimensiones 1024*682 pixels
- Peso 0.26MB


