Nunca me han gustado las armas de fuego, soy demasiado torpe y no quiero arriesgar.
Pero este verano me acerqué al remolque del tiro de feria y pedí un perdigón. Quería poner a prueba mi puntería, así que por 1 €uro cargué la carabina, apunté al palillo y lo partí por la mitad.
Así que me fui con varios premios: esta foto, un muñeco-llavero feísimo y la satisfacción de ser un tío con poca puntería pero mucha suerte. El palillo al que apunté y el que partí ¡no eran el mismo!.


- Cámara Canon EOS 50D
- Fecha 2010:09:12 21:47:48
- Programa AV
- Focal 50mm
- Apertura f/3.5
- Exposición 1/125 · 0.008s
- ISO 800
- Exposición Automática
- Balance de blancos Manual
- Medición Puntual
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*683 pixels
- Peso 0.16MB

Bueno las escopetas de feria es lo que tienen 🙂
A mi siempre me ha gustado mucho el tiro. En las fiestas era la única atracción que nunca he dejado de visitar.
Pues en la fiesta de aquí al lado de mi casa no se paraba nadie en el remolque del tiro. Este tipo de atracciones están en decadencia. Yo probé suerte un poco por obtener la foto y otro porque me daba pena ver a la gitana allí de pie de la tarde a la noche sin tiradores.
A mi tampoco me gustaba mucho esa atraccion,recuerdo cuando iva con Javier y solo conseguiamos algun paquete de caramelos y poco mas,y aunque habia mas gente que ahora tampoco tenian tanto exito mas bien poco en fin una pena.
Yo estoy convencido de que las escopetas de feria están torcidas a posta para que nadie atine al blanco. ¿No conoces la expresión ‘esto falla más que una escopeta de feria‘?