Tengo un amigo que en sus tiempos de estudiante pertenecía a la tuna de su universidad. Me contaba -y yo le escuchaba con cierto escepticismo- que entonces todas las chicas se entregaban hechizadas a la tuna como los ratones de la vieja fábula al Flautista de Hamelin.
Mi amigo guardó el traje de tuno en el armario -quizás para siempre- al día siguiente de su despedida de soltero, pero ¡qué razón tenía!. Primero la tuna se ganó la admiración de todos durante el ágape en un jardín de rosas como escenario. Luego, tras la cena, los tunos secuestraron el corazón de nuestras chicas con su repertorio encantador.
El título de esta entrada bien podía haber sido un ágape con vino Porto y una cena con la tuna porque la tuna estuvo presente al principio y al final de nuestra cena y el vino de Porto también. Pero me gustará recordar que los tunos fueron los protagonistas desde un principio. Además… a mi no me gusta el vino.
El objetivo 50mm f1.4 se portó magníficamente bajo las condiciones pésimas de luz. Algunas de estas fotos -incluso las movidas- recogen momentos importantes de esa estupenda cena en la que las risas, la tuna y el vino de Porto fueron protagonistas. Espero que os gusten.


- Cámara Canon EOS 50D
- Fecha 2011:05:27 22:14:28
- Programa P
- Focal 50mm
- Apertura f/1.4
- Exposición 1/60 · 0.017s
- ISO 1600
- Exposición Automática
- Balance de blancos Automático
- Medición Ponderada al centro
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture
- Dimensiones 1024*683 pixels
- Peso 0.18MB




























A quien no le gustaria que la tuna le dedicara algun dia una cancion,aunque pasaras un poco de verguenza,a mi si .La tuna por donde va siempre alegra y no me extraña que cautivara a todos,sobre todo a las chicas y eso unido a la estupenda cena da por resultado esass maravillosas fotos que podemos ver con un resultado muy gratificante para nosotros y para el fotografo.