Un ensayo satírico y lúcido que plantea cinco leyes básicas sobre la naturaleza de la estupidez humana. Cipolla clasifica a las personas en cuatro tipos: incautos, inteligentes, malvados y estúpidos, considerando a estos últimos como los más peligrosos porque dañan a otros sin obtener beneficio alguno, a veces incluso perjudicándose a sí mismos. Las leyes fundamentales expresan que solemos subestimar la cantidad de personas estúpidas, que la estupidez no discrimina por características como nivel cultural o social, que las personas no estúpidas suelen subestimar el potencial destructivo de los estúpidos y que asociarse con ellos es siempre un grave error.
En resumen, la estupidez es una fuerza poderosa y constante que impide el bienestar social y personal, siendo la persona estúpida el tipo más peligroso de individuo.