
Cuando se trata de fotografiar el movimiento, el impulso que casi siempre nos lleva a apretar el botón es intentar capturar la imagen nítida de una pequeña fracción de segundo.
Quizás se deba a que la mayoría de las fotografías que estamos acostumbrados a ver se muestran así, o porque siempre que hacemos fotos deseamos atrapar una imagen estática para recordarla durante mucho tiempo.
Sea por el motivo que sea, mi consejo fotográfico es que si quieres congelar el movimiento con éxito busques el dinamismo en tu fotografía. El instante en el que el sujeto expresa una aptitud de acción: los pies en posición de caminar o el cuerpo en el aire en el momento de saltar, varios sujetos gesticulando al hablar o caras con tono expresivo. Es ahí dónde reside la esencia del famoso momento decisivo de Henri Cartier Bresson y lo mejor de todo es que lo puedes conseguir con cualquier cámara.
Las velocidades de obturación -o tiempo de exposición- que ayudan a congelar el movimiento son de 1/250 segundos en adelante, utilizando velocidades superiores como 1/500, 1/1000, 1/2000, 1/4000, 1/8000 podrás adaptarte a situaciones más extremas como la fotografía de deportes.
Resulta fundamental que conozcas perfectamente todas las opciones de tu cámara para que no se escape a tu control ninguno de los parámetros técnicos que intervienen en la foto. Si tienes una cámara automática, seguro que existe un modo predefinido como «fotografía de acción», «niños y mascotas» o «deportes». Si dispones de él, utiliza el modo [TV]o de prioridad de exposición de tu cámara, aunque mi opción preferida es elegir el modo [M] manual para fijar la velocidad y a continuación ajustar la apertura -o número f- e ISO adecuadas para obtener una exposición correcta. Os mostraré ejemplos más adelante.
Además, no dejes de observar sin apartar el ojo del visor para disparar cuando detectas la risa o la expresión de asombro. Debes adelantarte y sincronizar tu dedo con el salto. No te des por vencido e inténtalo muchas veces hasta que te hayas fundido con tu cámara y obtengas la foto que imaginabas.
Saltando desde el muelle
Hacer piruetas y saltar de cabeza al mar desde un muelle o desde las rocas siempre fue una de mis diversiones más disfrutadas del verano.
Me habría gustado tener alguna foto de aquellos saltos arriesgados que aceleraban mi pulso y me inyectaban un cóctel de sensaciones entre temor, placer y triunfo. Esta vez elegí cumplir mi deseo al revés y tomar las fotos para otros.
Técnica: Mi Canon Powershot D10 tiene un retardo de disparo desesperante pero es la única de mis cámaras que puedo sumergir en el agua. Aun así puedo aproximarme bastante al momento del salto bloqueando la exposición y el enfoque y disparando décimas de segundos antes de que el saltador despeque. Aunque deba hacer más intentos que con otra cámara, al final lo consigo.


- Cámara Canon PowerShot D10
- Fecha 2013:07:21 18:34:22
- Programa P
- Focal 6.2mm
- Apertura f/8.0
- Exposición 1/400 · 0.003s
- ISO 100
- Exposición Manual
- Balance de blancos Manual
- Medición Puntual
- Espacio de color sRGB
- Software de revelado Aperture 3.3
- Dimensiones 1024*768 pixels
- Peso 0.21MB

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